El ex comandante de la Armada, Cristóbal Moncayo, interpuso ante la Corte de Justicia Militar un pedido de fianza, con el fin de que se revoque la orden de prisión preventiva dictada en su contra, en el juicio que investiga la fallida adquisición de dos helicópteros Bell para la Marina, en 1997.
La solicitud fue planteada por medio de su abogado, Walter Guerrero, quien sostuvo que su cliente "necesita la fianza para poder defenderse con garantías".
Guerrero evitó confirmar si Moncayo se encuentra en el país o si salió al exterior; solo se limitó a defender su inocencia.
Según el defensor, el ex marino no cometió ningún delito, puesto que como Comandante de la Armada solo se encargó de elaborar el proyecto de adquisición de las aeronaves.
Puso énfasis en que el contrato se entregó al entonces jefe del Comando Conjunto de las FF.AA. y actual alcalde de Quito, Gral. Paco Moncayo, y a la Junta de Defensa Nacional, que en última instancia fueron quienes aprobaron el contrato.
Guerrero también pedirá que se dirima la competencia del caso entre la Corte Militar y la justicia civil, puesto que ambas instancias siguen procesos paralelos sobre la misma denuncia.
La fallida compra de los dos helicópteros Bell para la Armada fue contratada por el Ministerio de Defensa el 23 de junio de 1997 con la empresa Panamerican Organization Properties (POP), por 35,8 millones de dólares.
Las FF.AA. pagaron a POP 17,9 millones como anticipo, pero esta empresa no cumplió con la entrega de los helicópteros debido a que las partes entraron en acusaciones mutuas por incumplimiento del contrato.
La Corte Militar inició un juicio y sindicó con orden de prisión preventiva a Cristóbal Moncayo y a otros ocho oficiales, estos últimos sin orden de prisión.
El presidente de ese organismo de justicia, Gabriel Garrido, analizará el pedido de fianza y adoptará –dijo– una resolución durante el transcurso de la semana.
Según fuentes de la Corte Militar, el ex jefe de la Marina es buscado por miembros de Inteligencia de la Armada. Hace pocos meses trabajaba en el puerto de Manta, pero actualmente se desconoce su paradero.