La investigación sobre los 66 pagarés extraviados en Filanbanco debe comenzar con los custodios, aseguraron abogados bancarios y un ex administrador de la entidad.
Los documentos perdidos representan 85,4 millones de dólares en deudas, según la firma mexicana Thesis, entidad que realizó el inventario de la cartera de la entidad.
Los custodios –ratificaron los consultados– son las principales fuentes de información, pues son los únicos que tienen acceso a las bóvedas donde están los documentos de los morosos.
Salvador Aguirre, ex administrador de la entidad financiera, dijo que estos empleados llevan un control de los papeles que ingresan y salen de las bóvedas. “Ellos deben tener un registro para respaldar lo que sucede en el banco”, agregó.
De comprobarse que los custodios, actuales o anteriores, son responsables de la pérdida de documentos, pueden ser acusados del delito de peculado, aseguró Roberto Gómez Mera, abogado bancario. En este caso la sanción es de reclusión mayor de cuatro a ocho años.
Alfonso Zambrano Pasquel, abogado en temas bancarios, dijo que existe una serie de delitos por los que se puede juzgar a los responsables. Explicó que la sustracción de documentos tiene una pena de un mes a tres años de prisión.
Si se comprueba que el robo del documento tuvo como fin su destrucción, agregó Zambrano Pasquel, la pena es de cuatro a ocho años.
Si el objetivo fue la falsificación, la sanción va de los dos a cinco años.
PROCESOS
El nuevo administrador de Filanbanco, Juan Chávez, se posesionó ayer en la tarde en el edificio La Previsora.
El primer trabajo que debe realizar el funcionario es la entrega de la auditoría de Filanbanco sobre los pagarés extraviados en la entidad.
Los acreedores solicitarán hoy a la Superintendencia de Bancos la ampliación del plazo para la liquidación de Filanbanco en un mínimo 30 días. La fecha prevista era el 10 de junio próximo.
Filanbanco aún adeuda a los acreedores alrededor de 350 millones de dólares desde el 18 de julio pasado.