El debate iniciado ayer en el Senado sobre la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA) pronto se convirtió en una lucha entre legisladores proteccionistas y los partidarios del libre comercio.
Con 77 votos a favor y 21 en contra, el Senado decidió iniciar la discusión sobre el ATPA, una medida creada por el Gobierno en 1991 para retribuir la lucha antinarcóticos de los países andinos.
El ATPA venció el 4 de diciembre de 2001 y, si no es renovado antes del 16 de mayo, las compañías que importan productos de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia pagarán los aranceles que fueron diferidos desde febrero pasado, cuando se aprobó una prórroga de 90 días.
Los gobiernos de los países andinos han presionado a EE.UU. para lograr la renovación del ATPA. La Casa Blanca también favorece esta y otras medidas comerciales.
El líder demócrata del Senado, Tom Daschle, dijo ayer que no tiene planes para que se apruebe la renovación del ATPA, sin que se incluyan protecciones laborales para los trabajadores afectados por el comercio exterior.