Miércoles 01 de mayo del 2002 Economía

Movimiento laboral debe ser más diverso

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En la sede del magisterio, Hugo Marquez (i) y Edda Farías elaboran los carteles para la marcha de hoy en Guayaquil.

La crisis, el desempleo y falta de liderazgo influyeron en el declive de la fuerza obrera del país.

En las dos últimas décadas, el Día del Trabajador se caracterizó por marchas en las principales urbes del país que terminaron en una tarima con las proclamas de sus dirigentes.

Hoy, el movimiento obrero hará un esfuerzo, según lo reconocieron sus dirigentes, por captar el apoyo de otros frentes sociales.

¿Por qué tuvo que recurrir a otros sectores para tener mayor convocatoria? El sociólogo Felipe Burbano, coordinador académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), sostuvo que la organización dejó de ser el actor crítico que dominó el escenario nacional en la década de los 70 y principios de los 80 y dio paso a otros actores sociales, entre ellos el movimiento indígena.

Factores como la crisis económica, el desempleo, la caída del socialismo y falta de renovación del discurso y de la dirigencia sindical influyeron en la pérdida de la importancia obrera en el país, manifestó Burbano.

En los 70, según el analista, la economía ecuatoriana estaba dirigida hacia la industrialización, por lo que el movimiento obrero tuvo fuertes brazos de apoyo en los sectores privado y público.

El historiador Enrique Ayala Mora sostiene que con el paso de los años, la automatización y el rumbo de la economía hacia la exportación provocaron, que muchos trabajadores pasen a la desocupación.

Actualmente los empleados de esa época figuran como principales emigrantes hacia Estados Unidos y Europa.
Los dirigentes sindicales tienen su justificación. Marianela Rodríguez, dirigente de los trabajadores de la salud, añade que los continuos cambios en el Código de Trabajo, la modernización y la flexibilización laboral también influyeron en el desempleo y por ende en la notoriedad de la fuerza laboral.

Pero no solo la crisis influyó. A mediados de los 80 se produjo un discurso conservador proveniente de los sectores de poder que estigmatizaron a la dirigencia sindical como la beneficiaria de privilegios laborales.

La caída del muro de Berlín, símbolo del comunismo, significó un “duro revés” al movimiento sindical, pues este se quedó sin su principal discurso socialista.

El movimiento no sorteó la adversidad y se quedó en el escenario nacional con el mismo discurso que a la postre se devaluó frente a otros actores sociales, como el movimiento indígena, que apareció con nuevas demandas de plurinacionalidad y multiculturalidad y captó el sentir popular en los 90, señaló Ayala.

A pesar que ese movimiento en la nueva década sufre un proceso de debilitamiento por las pugnas internas, que son más evidentes en este año.

En ese escenario, Ayala considera que en los próximos años el Ecuador tendrá una suerte de renovación de sus actores sociales en donde el campesinado costeño tendrá un papel importante. “Será un movimiento unitario, pero a la vez diverso”.

En ese contexto, Luis Villacís, del Frente Popular, reconoce los errores, pero dice que harán un esfuerzo por alinearse a otros sectores sociales. Un primer ensayo de esta unidad la darán hoy.

Marcha de ‘La Victoria’ por el Día del Trabajo

Quito
Las organizaciones sindicales, sociales y frentes indígenas desfilarán, hoy, por las principales capitales de provincia a partir de las 08h00, como es tradicional cada 1 de mayo, por el Día del Trabajo.

Según Luis Villacís, dirigente del Frente Popular, la manifestación se diferenciará de las anteriores porque contará con la presencia de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). Leonidas Iza, presidente de la Conaie, ratificó la presencia de su organización como una expresión de solidaridad.

El término de la marcha coincide con la expectativa que genera el último partido que la Selección jugará en Quito, a las 12h00, cotejo al que Villacís calificó como “un intento más de desviar la atención del público”.

La dirigencia denomina a la marcha unitaria de hoy “La Victoria”, porque las organizaciones sociales consiguieron que el Gobierno suspenda la venta de las eléctricas y que se congelen los precios de los servicios básicos, según Gustavo Freire, dirigente del Frente Popular.

La propuesta de unidad surge de la necesidad de que el movimiento de izquierda tenga un candidato que pueda enfrentar en el próximo proceso electoral a los postulantes de la derecha, dijo Villacís.

La marcha servirá para rechazar la municipalización de la educación y la privatización del IEES.

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