Tan cierto es que Ecuador tiene el consumo per cápita más bajo de carne de pollo como el gusto por consumirlo fresco, recién faenado.
A Guayaquil, según la Asociación de Comerciantes de Aves en Pie 24 de Mayo, llegan a la semana de todas partes 30 a 40 mil aves en pie, el 80% pollo de engorde y el resto gallinas (descarte de ponedoras y de abuelas). Los comerciantes afiliados compran al peso (gallinas no) y casi al contado a compañías avícolas grandes y a granjeros pequeños, a un alto precio de 70 centavos la libra. Van a este lugar, regulado por la Municipalidad, casi mil comerciantes de barrios populares que faenan las aves horas antes de salir a la plaza.
Fideicomiso para la competitividad
Se firmó el fideicomiso para financiar el Programa de Competitividad de la Cadena Avícola. Incluye un estudio de la soya, un plan de productividad maicera, asesoría en negociaciones interandina, estadísticas e información del mercado interno y externo y una evaluación de los transgénicos.
El fideicomiso establece que los importadores depositen en el Banco de Guayaquil $ 1 por cada tonelada traída de maíz, grano y torta de soya.
Nivel técnico fuera de la coyuntura
La Asociación de Médicos Veterinarios Especialistas en Avicultura (Amevea) asegura que el 70% de la producción de carne de pollo y huevos proviene de planteles tecnificados, en los que el manejo y la conversión alimento-peso, promedio, están a la
altura de los países avanzados.
El cuidado sanitario no alerta de patologías inmanejables por los estrictos cuidados de vacunación e higiene que practican en los planteles.
Cree necesario el gremio controlar el número de incubadoras temporales.