Esteban Paz, ejecutivo y dirigente de la Liga Deportiva Universitaria, fue secuestrado por las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), aseguró ayer su padre, el ex alcalde de Quito, Rodrigo Paz.
El joven, que ahora está bajo tratamiento psicológico y médico, ha preferido el silencio; tampoco se entrevistó con la Policía, que no intervino en la investigación por pedido de la familia.
Esteban estuvo encadenado y dormía en una carpa instalada en una zona montañosa, desde el 19 de febrero día en que fue plagiado.
Según su padre, permaneció cerca de dos meses en poder de los presuntos guerrilleros. “En general, fue bien tratado; quienes lo custodiaban en la selva le daban de comer, le daban libros, algún rato hacía gimnasia, conversaba y jugaba ajedrez”.
Durante el tiempo que Esteban estuvo en cautiverio, escuchaba estaciones de radio; sobre todo, Ecuashyri y Zaracay, relató Paz a su familia.
“En una de ellas parece que había un programa muy positivo, lleno de optimismo, que le ayudó mucho y empezaba a las 06h00; así deberíamos ser los ecuatorianos para enfrentar los problemas”, recalcó ayer Rodrigo Paz.
Negociaciones
Las negociaciones con los secuestradores las efectuó un amigo de la familia de origen colombiano y experto en esta materia. También colaboró Patricio Guevara, ayudante de Rodrigo Paz.
“El éxito fue que ellos (los plagiadores) trataron directamente con el experto porque la familia no estaba preparada para enfrentar una tragedia como es un secuestro”, manifestó el ex alcalde de Quito.
Esteban fue liberado el pasado sábado, aproximadamente a las 21h00, en el norte de la ciudad. Minutos más tarde tocó el timbre de la puerta de su vivienda.
Al siguiente día, Esteban acudió - delgado y ojeroso- al estadio de la Liga para presenciar el triunfo de su equipo ante el Barcelon a.
Al ingresar al escenario fue recibido por los amigos, dirigentes de la Liga de Quito y el público que estaba en las graderías lo aplaudió.
Unase: Los secuestros aumentarán
Wilfrido Chugá, jefe de la Unidad Antisecuestros y Extorsiones (Unase), insistió en que si se pagan grandes montos y se desconfía de la Policía los secuestros aumentarán.
“Hemos dado muestras de eficiencia; el año pasado el 99% de los secuestros (18 en total) se resolvió. Creemos que son delincuentes que se escudan en el nombre de las FARC para atemorizar”, expresó preocupado por la situación.
De los once secuestros denunciados en lo que va del año, cuatro están por resolver.
Un niño en el Oriente fue plagiado hace pocos días; otro de los casos pendientes es del hacendado carchense Carlos Cerón. El joven ibarreño Toufyk Amador y Oswaldo Chuqui, empresario interceptado en Guayaquil, permanecen secuestrados.
El empresario y dirigente deportivo, Rodrigo Paz, sostuvo ayer que en el país el secuestro se va a incrementar por la presencia de grupos guerrilleros colombianos y delincuentes ecuatorianos.