El torero español David Luguillano indultó anoche a "Macareno", un buen toro de la divisa de Santa Martha, y brindó un gran espectáculo a los aficionados ecuatorianos que asistieron a la segunda corrida de la Feria de la ciudad andina de Riobamba.
El también español Domingo Valderrama nunca se acopló y el ecuatoriano Juan Pablo Díaz cortó una oreja, aunque no estuvo bien.
Los de Santa Martha salieron bien presentados, en puntas, parejos, de 450 kilos de promedio, alegres para el capote, empujaron en varas con casta, aunque se aquietaron con la muleta, dejando al final bien alto el nombre y la procedencia Baltazar Iban.
Con una ligera llovizna y más de tres cuartos de entrada, la plaza Raúl Dávalos de Riobamba tuvo que esperar al segundo de Luguillano para deleitarse de arte, arrojo y las ganas del vallisoletano.
El torero gitano recibió primero a "Sonajero" que se fue a menos después de la suerte de varas y luego, tras dos estupendos pares de banderillas del subalterno nacional Miguel "El Diablo" Calahorrano, Luguillano dejó una estocada entera sin efecto y cuatro golpes de descabello. Fuerte ovación.
En su segunda aparición, Luguillano empezó su toreo de capote con una larga cambiada de hinojos en tablas, verónicas cadenciosas y una media de pintura a un toro impetuoso, recibiendo ovación al igual que en el quite, para desatar la euforia con otra media verónica cambiando el viaje en la cara del burel.
"Ha querido suicidarse, porque esa suerte no la ha hecho ni en su tierra", dijo su padre que desde el tendido apreciaba, maravillado como todos los aficionados, el arrojo de su hijo.
El vallisoletano, con la muleta, decidió mostrarse en los medios y con música sacó derechazos a media altura para mimar a "Macareno", flojo de remos y que no humillaba bien, naturales con temple y arte, otra serie de derechazos, desplante valeroso y naturales que avivaron el pedido de indulto del público que le aplaudía a rabiar.
La autoridad, por su arrojo y la nobleza del toro, concedió el indulto, el segundo de Luguillano en América que ya triunfó de una forma similar en la pasada feria de Cali (Colombia).
El pequeño torero sevillano Domingo Valderrama salió a la arena de Riobamba para recibir, primero, a "Prodigioso", con verónicas jaleadas y la faena con derechazos apretados, perjudicado por el viento, el pitón derecho del toro que molestó y una lesionó en una mano. Abrevió con estocada caída y hemorragia. Silencio.
En su segundo, "Malagueño", Valderrama no dejó ver nada con el capote, y la faena con doblones, derechazos a un toro suelto, distraído y parado; el torero puso voluntad y dejó una estocada delantera y caída en el denominado "Rincón de Ordóñez". Palmas.
El nacional Díaz se enfrentó a "Desdichado", un toro suelto que se dejó torear por verónicas que fueron aplaudidas y la faena con doblones de castigo, derechazos aislados, molinetes y una labor atropellada que, no obstante, fue estimulada por el público. Dejó estocada delantera y recibió una oreja benevolente.
"Sombrío", el segundo de Díaz, también estuvo suelto, rápido de pies, y el torero sacó cinco verónicas y media en los medios, la faena no fue centrada con aislados muletazos y una estocada entera que tardó en hacer efecto. Silencio.
Después del festejo, en medio de una ovación, Luguillano salió a hombros por la puerta grande.
La Feria de Riobamba concluye esta noche con la actuación del rejoneador colombiano Juan Rafael Restrepo y los novilleros nacionales, punteros del escalafón local, Diego Rivas y José Antonio Benítez con ejemplares de El Arriero (3) y Santa Martha (3).