Sábado 20 de abril del 2002 | 00:00 Tradiciones y Festividades

Ausencia de orejas y toros en la primera corrida Feria Riobamba

EFE | Riobamba

La primera corrida de la Feria de la ciudad ecuatoriana de Riobamba, celebrada anoche, acabó con  mal sabor de boca por la ausencia de orejas y de toros que contribuyeran al espectáculo.

En una noche agradable, ventosa, con casi un tercio de entrada en la plaza "Raúl Dávalos", se presentaron el rejoneador colombiano Juan Rafael Restrepo, los diestros españoles David Castro Luguillano, José Antonio Canales Rivera y el ecuatoriano Carlos Yánez.

Los toros de las divisas de Carlos Manuel Cobo y El Arriero fueron mansos y distraídos, aunque el segundo del ecuatoriano Yánez no fue entendido en sus buenas maneras.

El colombiano Restrepo abrió el festejo con un rejoneo que no funcionó a plenitud por la mansedumbre del toro, aunque con voluntad el caballero dejó un rejoncillo caído y otro superior muy aplaudido, banderillas a una mano y la suerte del abanico.

Pero para matar utilizó la espada con dos "mete y saca" y un pinchazo fatal que hizo doblar al burel. Aplausos.

El diestro de Valladolid, Castro Luguillano, esperado por la afición, no mostró nada en sus dos apariciones; en la primera sacó unas dos y media verónicas potentes a un toro cansino que no aportó a la lidia; mató de estocada tendida y tres golpes de descabello. Palmas a su valentía.

En el segundo, el vallisoletano, empezó la faena con doblones, derechazos a un toro descompuesto al que había que ponerle valor en los molinetes; dejó un pinchazo y una estocada. Aplausos.

El nacional Carlos Yánez recibió a su primero con reboleras y verónicas aplaudidas que hacían presagiar algo bueno, pero su rival estuvo manso y distraído, desluciendo el empeño, aunque dejó ver algo con los naturales. Mató de un bajonazo con la espada. Palmas al torero, pitos al toro.

El segundo de Yánez fue superior, pero el torero de la tierra no lo entendió, dio unos buenos derechazos y se cayó con la espada con cuatro pinchazos, cuatro descabellos, dos avisos, pitos al matador y palmas al toro en el arrastre.

Canales Rivera salió con ganas en su primer ejemplar, recibiendo con una larga cambiada y despertando a la parroquia que se animó en la faena de muleta con derechazos, molinetes de rodilla, pero falló con la espada porque después de cinco pinchazos dejó una entera que no fue suficiente terminando al segundo golpe de descabello. Silencio.

En su segundo y que cerró plaza, Canales Rivera mostró verónicas animadas y con la muleta doblones por bajo, con una fuerte brega para que el toro embista, lo que fue reconocido por el público que le aplaudió y pedía infructuosamente música -a esa hora la banda ya había desaparecido-.

El español falló nuevamente con la espada dejando una estocada que apareció por costillares, otra entera y un descabello para ser ovacionado por el público que premió su decisión.

Luguillano repetirá esta noche junto a Domingo Valderrama y el crédito nacional Juan Pablo Díaz con toros de Santa Martha.

Tradiciones y Festividades

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.