- ABR. 14, 2002 - Foto - El País - EL UNIVERSO
El mal estado en el que se encuentran las áreas médicas del hospital Jaime Roldós Aguilera, del cantón Ventanas, provocaron el reclamo de sus trabajadores, quienes exigieron a las autoridades la remodelación de esta casa de salud, de lo contrario se declararán en paro de actividades.
Humberto Valero, secretario general del sindicato de trabajadores del hospital, señaló que en las áreas de consulta externa, emergencia, cirugía, sala de partos, farmacia, sala de radiología, laboratorio, maternidad, comedor, lavandería, entre otras, al igual que el cerramiento del hospital, el deterioro es evidente.
“En el piso ya casi han desaparecido las láminas de vinil y algunas salas están a oscuras porque las instalaciones eléctricas no sirven”, aseguró.
Además las puertas de la mayoría de los cuartos están a punto de desprenderse y en algunos incluso han desaparecido, obligando a colocar cortinas en su lugar.
Valero exigió que el hospital sea declarado en emergencia. Otro problema prioritario es la falta de agua potable, que hace que los baños permanezcan sucios. “El agua debe traerse en baldes”, denunció Astolfo Guerrero, empleado con más de 20 años en la institución.
Resaltó que en la sala de hospitalización los pacientes de cirugía, enfermos de tifoidea y paludismo y embarazadas deben ocupar el único baño disponible.
El director del hospital, Eduardo Vite, indicó que aunque ha realizado gestiones ante el Ministerio de Salud, Consejo Provincial y Corpecuador, aún no se entregan recursos para la rehabilitación.
Agregó que pese a no ser partidario de las paralizaciones entiende las razones de los trabajadores para adoptar la medida de hecho, pues “las condiciones en que se atiende a los pacientes son infrahumanas”.