Nadie ajeno a los familiares de algunos seleccionados del Ecuador acudió ayer hasta la terminal aérea Mariscal Sucre para despedir a la tricolor, que viajó a Nueva York. Mañana se enfrentará a Bulgaria como parte de su preparación para ir al Mundial.
La sala VIP, por donde ingresó el cuerpo técnico y los seleccionados, estuvo desierta. Pocos medios de comunicación acudieron a recibirlos. A las 06h45 llegó el bus y dos minutos antes lo hizo en una blazer ploma el asistente y hermano del adiestrador, Gabriel Barrabás Gómez. Todos lucían impecablemente vestidos con calentador azul.
Del autobús, el primero en descender fue el preparador físico Elkin Sánchez, lo siguió el entrenador Hernán Darío Gómez, quien por breves segundos dialogó con la prensa y volvió a ironizar con su comentario de que Ecuador ya conoce todo y no tiene nada que aprender. Pero después seriamente dijo que enfrentar a Bulgaria es una grata experiencia para todos. “Vamos con la misma alegría y la misma disposición”.
Iván Kaviedes encabezó el grupo y fue el único que llevó una maleta de ruedas, distinta al bolso que usan sus compañeros.
En la puerta de ingreso a la sala VIP, doña María Carabalí retuvo por algunos instantes a su hijo, el arquero Geovanny Ibarra, para dialogar y darle la bendición. A un costado, el defensa Marlon Ayoví deslumbrado, contemplaba una y otra vez a su pequeño hijo Marlon Jean Pierre, de 3 meses, a quien lo sostuvo en brazos hasta el instante mismo de ingresar al recinto aéreo. Solo ahí lo cedió a su esposa, Verónica Brunete. Fue el último que se embarcó en la aeronave.
Tricolores
Los seleccionados se hospedarán en el hotel Sheraton de Nueva York.
Para los próximos amistosos del combinado, está por definirse el del 1 de mayo. Fecha que esperan realizarla en la capital ecuatoriana.
Cléver Chalá jugará con El Nacional hasta antes del mundial. Aunque no quiso hablar sobre el tema, el técnico Paulo Massa, lo reconoció. “Reforzará al equipo”.