Como resultado de intensas lluvias que cayeron ayer y el viernes, Chone sufrió ayer la séptima inundación del año, mientras que la preocupación aumenta entre los habitantes de la Costa por el anuncio del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) de que las precipitaciones arreciarán en abril próximo.
Después de cinco horas de tempestad, a las 00h30 de ayer, Chone empezó a anegarse cuando las aguas del río salieron por las alcantarillas, dejando bajo medio metro de agua al 60% de la ciudad.
A las 06h00 se escuchó la alerta por el desbordamiento del río y sus afluentes.
El sector más afectado fue el barrio Garay, donde el agua llegó casi al metro de altura por la salida del cauce de los ríos Garrapata, Mosquito y Grande.
El servicio de energía eléctrica se suspendió por 15 minutos por la caída de un rayo.
En Los Ríos un torrencial aguacero cayó desde las 22h00 del viernes hasta las 06h00, lo que provocó que en el cantón Palenque los ríos Puebloviejo, Quevedo y Palenque inunden la mayor parte del área rural, por lo que seis familias fueron evacuadas.
Una casa se derrumbó en esta población y se calcula que 4.000 hectáreas de cultivos están próximos a perderse.
También están anegados Montalvo, Vinces, Babahoyo, Mocache y Urdaneta. Los desbordamientos de ríos mantenían ayer a la vía Babahoyo-Jujan cubierta de agua en los sectores de la fábrica Ecuavegetal y Héroes del Cóndor.
Lluvias aumentarán
La Defensa Civil Nacional y el Inamhi anunciaron el viernes que las lluvias en la región Litoral aumentarán el próximo mes.
Nelson Salazar, director del Inamhi, dijo que las precipitaciones de la actual estación invernal superan entre tres y cinco veces el volumen normal de aguas previsto para la temporada.
Sin embargo, aseguró que todavía no se han dado las condiciones para hablar de un fenómeno El Niño, aunque no se descarta que este se presente más adelante.
Franklin Ormaza, director del Instituto Nacional de Pesca (INP), indicó que el fenómeno El Niño se detecta por un aumento de 2 o 3 grados en la temperatura del mar, lo cual no ha ocurrido todavía.
El nivel de las aguas del mar en el fenómeno El Niño de 1997 y 1998 se incrementó hasta 35 centímetros más de lo normal, pero ahora lo máximo que se ha detectado son picos de 10 centímetros durante los periodos de aguaje.
Ormaza, no obstante, señaló que las condiciones de la temperatura marina podrían variar en las próximas semanas.
Hasta ayer, las cifras oficiales señalaban 13 muertos, 605 familias damnificadas, 1.286 personas afectadas y 421 evacuadas; 1.017 viviendas con daños, 72 destruidas y 16.000 hectáreas de cultivos inundadas, informó Ricardo Avendaño, director datonacional de la Defensa Civil.
Avendaño puntualizó que los informes corresponden a las provincias de Esmeraldas, Manabí, Guayas, Los Ríos, El Oro, Bolívar, Cotopaxi, Chimborazo y Loja.
DIFICULTADES
Ricardo Avendaño, director nacional de Defensa Civil, dijo que la etapa de prevención ya pasó, y ahora es urgente resolver la de atención. Cuenta con 300.000 dólares ofrecidos por el Ministerio de Bienestar Social, pero lo mínimo que se requiere es 1’800.000 dólares.
Ese organismo ha realizado gestiones con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas para conseguir raciones, y espera que la Cancillería se involucre en la búsqueda de ayuda internacional.
Avendaño precisó que, por el momento, la bodega central en Quito y las 22 en el resto del país están abastecidas, pero que eso no es suficiente.
Nelson Salazar, director del Inamhi, también prevé dificultades. Necesita 150.000 dólares para instalar nuevas estaciones de control, movilizar personal, comprar equipos, entre otras cosas.
Tiene 600 estaciones en todo el país, pero deben colocarse 50 más, especialmente en la zona afectada por el invierno. Según Salazar, el fenómeno climático es consecuencia directa del recalentamiento global del Planeta, y los deslaves e inundaciones se producen por la excesiva deforestación.
Esa institución se maneja con un presupuesto de 600.000 dólares anuales, que resultan insuficientes.